Ya han pasado semanas desde que logré llegar a la cadena de Aspeed con éxito… y no me lo creo…
Mucho tiempo probándola, y es que perdí la cuenta de los días, pegues… de las veces que llegué al paso y no salí, de los métodos que idee para resolver el bloque… pero “ya está”, y lo puedo decir bien alto: “¡al fin!”
“Arquea la regleta de izquierda y talón en la
mano, haz fuerza, y estírate para agarrar la chorrera fuerte, bien arriba. ¡Venga!,
centra el izquierdo rápido y sube el derecho, equilíbrate sobre ese pie y con
decisión estírate con la mano izquierda al canto salvador”. Mientras escalo,
desde abajo me aseguras y me hablas, y yo ahí arriba sigo sin creer que haya
pasado el bloque… ¡y no sé cómo chapar, no puedo! Estoy nerviosa, tengo la
adrenalina por las nueves “cambia manos,
tranquila” pero tú que siempre me descubres los secretos de la roca que yo
no alcanzo a descifrar, me animas… y logro cambiar manos, chapar y coger aire…
Ahora centro mi atención en los siguientes
movimientos – si paso la siguiente sección otro reposo y directa a “la muerte
negra”-; en respirar el miedo para someterlo – no quiero caer, ¡me ha salido el
bloque!, voy encadenando, ¡no puedo caer!, ¿y si no existe un mañana?, ¿y si
viene el frío y se acabó?... con lo que ha costado estar de nuevo fina en la
vía…-
“Vamos
Helena, disfruta que es lo que estabas deseando”. Y respiro hondo, y trato
de economizar la poca fuerza que me queda para atacar la placa final.
Escalo, escalo y escalo sin escuchar el dolor de los antebrazos, las malditas voces de mi cabeza que me recuerdan el miedo al fracaso. "¡sigue luchando!"
... te escucho y lucho, olvido la fatiga, los días de ensayo, las
veces que llegué al paso y caí, las veces que la motivación se ahogó con los
30º de condición, los métodos ideados para superar el bloque,… estoy en la “la
muerte negra”, arriba, y la supero… y sigo subiendo por Aspeed, “¡vamos que vas de lujo, tranquila!”, y subo hasta la reunión, o
subes a través de mis manos, o subo a través de tus ojos, Gracias a tus ánimos,
subimos.
Gracias Martí y Tati por esas vías increibles de Fígols a l'ombra :=)
y a Eider Elizegi (2011) y su libro El hilo gris por inspirarme
y a Eider Elizegi (2011) y su libro El hilo gris por inspirarme
¡y ahora a seguir buscando nuevos
proyectos
e intentar rematar los que quedan!
e intentar rematar los que quedan!































